LA MIRADA AMOROSA

La del encuentro humano, la de los ojos que unen, que incluyen, que llaman a la ternura, que generan confianza y nos conecta con cada ser  vivo.  Miradas pacíficas, positivas, que acarician a otro como una ofrenda de cariño.  Llaman a la armonía porque salen de nuestro interior de lo que sientes hacia ti mismo, del amor, del respeto y la gratitud que te habitan. Miradas que no dependen de lo que ves en el otro, sino de lo que ves en ti mismo.

La mirada amorosa es ante todo una mirada de amor hacia uno mismo, por eso al mirar reflejarás tus propios sentimientos hacia lo que observas: la naturaleza, una planta, un animal, otro ser humano. En esa mirada eres capaz de conectarte, de captar lo que el otro expresa, no con la mente, no con los ojos, sino desde tu Ser. Por eso no necesita estar acompañada de palabras.

¿Qué crees que pasaría cada día a tu alrededor si cada mirada que hicieras y cada una de las que recibieras fuera amorosa? ¡Pues iniciemos el ciclo y DESCUBRAMOSLO…!

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